domingo, 19 de noviembre de 2017

Investigación de la BBC: el pacto secreto que permitió a 250 combatientes de Estado Islámico escapar de Raqqa, su capital en Siria

Redacción BBC Mundo 15 noviembre 2017
Image caption La salida de Estado Islámico de la que consideraba su capital no fue televisada, sino parte de un acuerdo secreto.
El conductor de camiones Abu Fawzi pensaba que se trataba sólo de otro trabajo, aunque a través de uno de los territorios más peligrosos en el norte de Siria.
Sin embargo, ni los puentes bombardeados ni la arena del desierto ni incluso los combatientes del autodenominado Estado Islámico (EI) o las fuerzas gubernamentales que luchan contra ellos se interponen cuando tiene que hacer una entrega.
Pero esta vez se trataba de una carga humana.
Las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), aliadas de los combatientes kurdos y árabes que se oponen a EI, quieren que Fawzi lidere un convoy para llevar a centenares de familias de desplazados por los combates desde la ciudad de Tabqa, junto al río Éufrates, a un campamento más al norte.
El encargo le llevaría unas seis horas máximo o al menos eso fue lo que le dijeron.
Pero cuando Fawzi y sus compañeros reunieron su convoy, temprano el 12 de octubre, se dieron cuenta de que les habían mentido.
Image caption Imagen aérea de los camiones que componían el convoy.

La realidad era que el encargo les llevaría tres días y que se disponían a transportar una carga letal: cientos de combatientes de EI, sus familias y toneladas de armas y munición.
A Abu Fawzi y otra docena de conductores les prometieron miles de dólares por el trabajo, pero tenía que permanecer en secreto
El acuerdo para que los combatientes de EI pudieran escapar de Raqqa —la capital de facto de su autodeclarado califato— había sido arreglado por los funcionarios locales.
Llegaba tras cuatro meses de combates que dejaron a la ciudad arrasada y casi sin gente. Significaría el final de la lucha. Los árabes, kurdos y otros que se oponen a EI se salvarían.
Pero también posibilitaría que cientos de militantes de EI escaparan de la ciudad. En ese momento, ni la coalición liderada por EE.UU. y Reino Unido, ni las FDS querían admitir su parte en el trato.
Si algo iba mal, bombardearían el convoy. Incluso las mujeres y niños vestían cinturones explosivos".
Conductor del convoy
¿Desató el pacto, que permaneció como un secreto, una amenaza para el resto del mundo al permitir que los militantes se expandieran a través de Siria y más allá de sus fronteras?
Aunque fue un pacto alcanzado en secreto, la BBC habló con varias personas que o formaron parte del convoy o lo vieron, y con los hombres que lo negociaron.
Las imágenes que muestran cómo combatientes de Estado Islámico pudieron huir de Raqqa
Éxodo
En Tabqa, Abu Fawzi y el resto de conductores esperan a que se arregle el motor de un camión.
Están enojados. Pasaron semanas desde que arriesgaron sus vidas en un viaje en el que los camiones se rompieron, pero aún no recibieron el pago. Fue un viaje al infierno, dijo Fawzi, claramente el líder del grupo.
Image caption El convoy incluía al menos 50 camiones, 13 autobuses y más de 100 vehículos del Estado Islámico.

"Tuvimos miedo desde el momento que entramos a Raqqa", dijo.
"Se suponía que iríamos con las FDS, pero fuimos solos. Al entrar, vimos los combatientes de EI con sus armas y cinturones explosivos. Si algo iba mal, bombardearían el convoy. Incluso las mujeres y niños vestían cinturones explosivos".
Las FDS lideradas por los kurdos sacaron a los medios de Raqqa. La salida de Estado Islámico de su base no sería televisada.
Miles de personas, toneladas de armas
Públicamente, las FDS dijeron que solo unas pocas decenas de combatientes pudieron salir, todos de ellos sirios.
Derechos de autor de la imagen REUTERS Image caption Raqqa quedó prácticamente en ruinas.

Pero uno de los conductores del convoy dijo que eso no era cierto.
"Llevamos alrededor de 4.000 personas, incluidas mujeres y niños. Cuando entramos en Raqqa, pensamos que había que recoger a 200 personas. Sólo en mi vehículo había 112".
Otro conductor dijo que el convoy tenía entre seis y siete kilómetros de largo. Incluía al menos 50 camiones, 13 autobuses y más de 100 vehículos de Estado Islámico.
Un video filmado en secreto y que le pasaron a la BBC muestra camiones con remolques llenos de hombres armados. A pesar de que lo acordado era sólo llevar armas personales, los combatientes de EI agarraron todo lo que se podía transportar. Diez camiones estaban cargados con armas y munición.
Esto fue mucho más que una evacuación, fue un éxodo del llamado Estado Islámico.
Llevamos alrededor de 4.000 personas, incluidas mujeres y niños. Cuando entramos en Raqqa, pensamos que había que recoger a 200 personas. Sólo en mi vehículo había 112".
Conductor del convoy
También se acordó que ningún combatiente extranjero —los que no son de Siria ni de Iraq— podría salir de Raqqa con vida.
Sin embargo, había extranjeros en el convoy, según los conductores.
"Había un gran número de extranjeros. De Francia, Turquía, Azerbaiyán, Pakistán, Yemen, Arabia Saudita, China, Túnez, Egipto...".
Image caption Combatientes de EI preparándose para dejar Raqqa.

A la luz de la investigación de la BBC, la coalición ahora admite el papel que jugó en el acuerdo. Se permitió a unos 250 combatientes dejar Raqqa, junto con 3.500 familiares.
"No queríamos que nadie saliera", dijo el coronel Ryan Dillon, portavoz de la Operación Determinación Inherente, la coalición occidental contra EI.
"Pero esto va al corazón de nuestra estrategia, 'por, con y a través' de los líderes locales en el terreno. Todo depende de los sirios: ellos son los que luchan y mueren, ellos toman las decisiones sobre las operaciones", dijo.
El coronel estuvo presente en las negociaciones, pero no fue una "parte activa de las discusiones". Dillon mantiene, sin embargo, que solo cuatro combatientes extranjeros salieron y están ahora bajo custodia de las FDS.
Pero según Abu Fawzi, había tres o cuatro extranjeros por vehículo.
Image caption El convoy entró en el desierto y llegó a su destino ya dentro del territorio controlado por EI.

Mientras el convoy se adentraba en el desierto, Abu Fawzi, desde la cabina de su camión, vio como un avión de la coalición sobrevolaba el convoy.
La coalición confirmó que aunque no tenía personal en terreno, monitoreó la operación desde el aire.
Pasado el último punto de control de las FDS, ya dentro del territorio controlado por EI, una aldea entre Markada y Al-Suwar, Abu Fawzi llegó a su destino. Su camión estaba lleno de municiones y los combatientes lo querían oculto
Cuando finalmente regresó de su viaje, las FDS le preguntaron donde había dejado su "mercancía".
"Les mostramos la localización sobre el mapa y él lo macó para que el 'tío Trump' pueda bombardearlo más tarde", contó Fawzi.
La libertad de Raqqa fue comprada con sangre, sacrificio y compromiso. El acuerdo liberó a sus civiles atrapados y terminó la lucha por la ciudad. Los miembros de las FDS ya no tendrán que que morir asaltando el último escondite de EI.
Image caption El acuerdo sirvió para liberar Raqqa, pero el temor ahora es que otros lugares puedan estar bajo amenaza.
Pero los combatientes no se quedaron quietos por mucho tiempo. Liberados de Raqa, donde estaban rodeados, algunos de los miembros más buscados del grupo ahora están dispersos a lo largo y ancho de Siria y más allá.
El conductor Abu Fawzi contó que durante la travesía, los combatientes se mantuvieron desafiantes.
"Dijeron: 'Avísennos cuando reconstruyan Raqqa; volveremos'".
"No puede haber un peor sitio en la Tierra que Raqa"
"Vivíamos en una prisión. Hemos sido liberados": así celebra una ciudad siria la retirada de Estado Islámico


http://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-41983649

Lavrov: Los (terroristas) subsidiarios de EEUU son el mayor peligro en Siria


El  ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguei Lavrov
Son los subsidiarios de EEUU los que representan el mayor peligro en Siria, declaró Serguéi Lavrov, el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia.
El canciller añadió que lo ocurrido en Albu Kamal vuelve a plantear la pregunta sobre los verdaderos objetivos de EEUU en Siria.
“Referente a Albu Kamal, no se trata del único caso cuando EEUU se compadeció de los terroristas, recordamos que durante la toma de Al Raqqa y Mosul en Irak fueron abiertas las puertas, figurativamente, para los miembros de Daesh (organización terrorista proscrita en Rusia)”, dijo el canciller ruso agregando que “existen muchas preguntas por hacer a EEUU, también las referentes a sus objetivos en Siria”.
Lavrov recordó que su homólogo estadounidense, Rex Tillerson, afirmó en varias ocasiones que el único objetivo que persigue EEUU en Siria consiste en derrotar a Daesh.
Lavrov destacó que las declaraciones del Pentágono de que las fuerzas de EEUU no se retiran de Siria son contrarias a lo acordado en Ginebra.
“Justo ayer oí las declaraciones del secretario de Defensa de EEUU, James Mattis, de que EEUU no se irá de Siria hasta que esté seguro de que el proceso político avanza de manera correcta, y lo correcto, según EEUU, es un cambio de régimen, como saben.. aunque ellos no exigen la dimisión previa de Bashar Asad, es contrario a los acuerdos de Ginebra y contradice todas las garantías del Departamento de Estado que acabo de citar de que el único objetivo de EEUU en Siria es la lucha contra el terrorismo”, dijo.
Asimismo, señaló que Rusia planteó estas cuestiones ante sus socios estadounidenses y espera que EEUU elabore una postura abierta, justa y legal.
El secretario de Defensa estadounidense, James Mattis, había declarado que la ONU permitió la participación militar de EEUU en Siria por haber aprobado las resoluciones contra el grupo terrorista Daesh.
No obstante, el Consejo de Seguridad de la ONU no autorizó las operaciones militares de Washington en Siria.
Por su parte, Damasco insiste en la ilegalidad de la presencia de EEUU en Siria, ya que se lleva a cabo sin un permiso de las autoridades sirias, mientras que la operación militar de Rusia transcurre en este país árabe con permiso del Gobierno de Siria.
La víspera, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, afirmó que EEUU y Rusia deben retirar sus fuerzas de Siria, sin embargo, el Kremlin rehusó comentar si el tema fue abordado durante la reunión que celebraron el lunes el presidente ruso, Vladímir Putin, y su homólogo turco en Sochi.
La semana pasada las fuerzas de Damasco con el apoyo de la aviación rusa liberaron la ciudad de Albu Kamal, situada en la frontera con Irak, al expulsar a los terroristas de Daesh.
El Ministerio de Defensa de Rusia declaró que la ofensiva del Ejército sirio en Albu Kamal, el último reducto de los terroristas en el país, impidió a Estados Unidos poner a una administración pro-estadounidense al frente de la ciudad.
El departamento de defensa ruso destapó el propósito de los estadounidenses de mantener el control de la ciudad en manos de los terroristas de Daesh “disfrazándolos” de combatientes de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS).
En Albu Kamal los soldados sirios hallaron banderas de las FDS, lo que confirma las intenciones de Washington.
El Ministerio ruso denunció también que los aviones de la coalición estadounidense intentaron obstaculizar la misión de sus cazas para expulsar a los terroristas de dicha área.

http://spanish.almanar.com.lb/146203

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Lo que esconde la derrota de Daesh en Al Raqa


La batalla de Al Raqa ha concluido. La localidad siria dejó de estar en manos del Estado Islámico o Daesh —organización terrorista proscrita en Rusia y otros países— el pasado 20 de octubre para pasar al control de una coalición kurdo-árabe apoyada por la Fuerza Aérea de EEUU, cuyos aviones lanzaron allí 4.000 ataques desde el mes de junio.
En la toma de Al Raqa los kurdos jugaron un papel decisivo. Sin su empuje la lucha habría durado todavía más tiempo. Ahora han reforzado su posición como principales aliados de Washington en la zona. Los kurdos sacaron a sus milicias —las Unidades de Protección Popular (YPG)— de sus tradicionales feudos septentrionales para llevar a cabo ofensivas y asaltos en áreas mayoritariamente pobladas por árabes.
Para intentar calmar las suspicacias de Turquía, cuyo Gobierno considera a las YPG el brazo sirio del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), Washington alentó la formación de una coalición kurdo-árabe —las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS)— con las que pretendía formar una fuerza cohesionada. Estas fuerzas terrestres fueron las que encabezaron la operación para expulsar de Al Raqa a las huestes terroristas que controlaban la ciudad desde julio de 2014.
Al anunciar en público la victoria, el portavoz de la coalición kurdo-árabe, el general Talal Al Silo, hizo toda una declaración de intenciones: «Entregaremos el control de Al Raqa y de sus zonas rurales al Consejo Civil y con él la protección de la ciudad y sus alrededores. Las FDS seguirán protegiendo las fronteras de la provincia de cualquier amenaza externa. Confirmamos que el futuro de Al Raqa será decidido por su gente en el seno de una Siria democrática, federal y descentralizada donde el Gobierno del pueblo decidirá sobre sus propios asuntos». En otras palabras, los kurdos han llegado para quedarse. Y esa Siria «federal y descentralizada» de la que habla Silo es básicamente la visión kurda, pero no la árabe.
La liberación de Al Raqa hizo posible una imagen que levantó ampollas. En la icónica plaza del centro de la ciudad, en la que los combatientes yihadistas llevaban a cabo sus ejecuciones públicas, se colocó una enorme bandera donde sobre un fondo amarillo se veía el retrato de Abdullah Ocalan, encarcelado en Turquía y fundador del PKK, considerada una organización terrorista tanto por Ankara como por Washington.
La imagen sentó fatal a los mandos del Pentágono y tampoco gustó a algunos habitantes locales, quienes a través de las redes sociales mostraron su desaprobación, asegurando que aquello se trataba de una provocación y que de una ocupación habían pasado a otra. Afloran pues las viejas tensiones entre árabes y kurdos.
Por otro lado, los turcos no van a permanecer impasibles ante la constatación de que los kurdos están ampliando su zona de influencia al otro lado de la frontera. De hecho, Turquía tiene tropas desplazadas en el interior de Siria, concretamente en la gobernación de Idlib, no muy lejos de los enclaves kurdos del norte.
Por supuesto, también habrá que esperar la respuesta de las autoridades de Damasco quienes no consideran liberada Al Raqa e insisten en que su propósito pasa por recuperar el control de todo el país.
¿Quién pagará la reconstrucción de Al Raqa?
La localidad ha quedado devastada hasta los cimientos como lo fuera la alemana Dresde por los estadounidenses en 1945. Levantar de la ruina esta ciudad fantasma, de la que huyeron decenas de miles de civiles desde abril de este año se presenta como una tarea muy costosa.
Pero Arabia Saudí ya se ha mostrado dispuesta a financiar los trabajos de reparación. Su cooperación no será gratis. Hay que recordar que el principal rival de los saudíes en la zona es Irán, uno de los mayores valedores musulmanes del presidente sirio Bashar Asad.
¿Dónde se encuentran ahora los terroristas de Daesh?
Muchos perecieron en la batalla, pero una buena parte ha regresado a sus países de origen. Según un informe elaborado por la organización The Soufan Center, al menos 5.600 ciudadanos o residentes en 33 naciones han vuelto a casa en los últimos dos años. Esta cifra representa un reto enorme para las agencias y fuerzas de seguridad, una amenaza para los próximos años con la forma de un Caballo de Troya. La recuperación de datos, tras la caída de centros administrativos como Al Raqa controlados por Daesh, confirmó la identidad de 19.000 de los más de 40.000 extranjeros de 110 países que presumiblemente viajaron a Irak y a Siria para unirse al grupo yihadista radical. Esos datos, sin embargo, no revelan qué les pasó. Muchos perecieron. Otros están detenidos. Pero no todos.
¿Ha sido derrotado Daesh?
Sí y no. Desde la perspectiva tradicional, el grupo ha sufrido una gran derrota militar, pues ha perdido no sólo Al Raqa sino casi todo el territorio que controlaba y le reportaba ingresos y poder. Ha sido vencido en el campo de batalla clásico. Pero la lucha continuará en el área de la propaganda. Es cierto que el autoproclamado califato islámico se ha derrumbado, pero a partir de ahora éste se hará virtual. Sus líderes intentarán mantener viva la marca terrorista, activando sus células durmientes o volviendo a centrarse en las tácticas de reclutamiento que tantos recursos humanos les facilitaron antaño.
El Estado Islámico puede surgir en otro lugar del planeta porque no se les ha vencido desde el punto de vista ideológico. Ese es el ‘quid’ de la cuestión. La desintegración del ejército regular asociado a Daesh ya es un hecho, pero eso no suena nada tranquilizador, porque puede servir como catalizador para desatar una ola de atentados más imprevisibles que nunca, perpetrados no sólo en Siria, Irak o Afganistán. Por último, la derrota militar de Daesh también significa una oportunidad para que otro temible grupo terrorista suní rival, Al Qaeda, ocupe su lugar en Siria, especialmente en la zona de Idlib.


https://es.news-front.info/2017/10/26/lo-que-esconde-la-derrota-de-daesh-en-al-raqa/